“Efecto del sonido en el ser humano”

¿Como se diferencia un sonido moderado a molesto o dañino para el ser humano?
El ruido es un sonido desagradable que se ha ido acrecentando con el desarrollo de la humanidad de la industria en general y de la urbanización; y es uno de los contaminantes del medio ambiente que presenta mayor problema para la salud del hombre y de los animales. Para medir el ruido se emplea la medida logarítmica llamada “Decibelio” (db).En la escala de intensidad sonora, nuestro campo auditivo está limitado, por abajo, por el umbral de audición, y por arriba, por el umbral de dolor. Los especialistas otológos y audiólogos hablan también de un umbral de riesgo, nivel sonoro máximo al que un oído humano no debería verse sometido por la grave e irreversible consecuencia que podrían derivarse. A partir de este nivel de 90 db, los ruidos son como mínimo molestos, y sus consecuencias sobre todo psicológicas o psicosomáticas. Por encima de los 100 db entramos en zona roja, en la que el riesgo para el oído es real. La naturaleza del peligro en cuestión depende de la combinación de tres factores: intensidad del ruido, duración de la exposición al ruido y resistencia de nuestro organismo.Los efectos patológicos del ruido en el ser humano pueden ser pérdida auditiva que hacen al paciente padecer: ansiedad, aislamiento, vergüenza, molestias, alteraciones fisiológicas, pitidos internos, vértigos, interferencias en la comunicación, etcLos efectos psicológicos que produce el ruido ocasionan en el hombre dolores de cabeza, pérdida del sueño y del apetito, así como insatisfacciones y molestias; en los trabajos en que los hombres están expuestos a un ruido intenso les puede provocar un rendimiento más bajo de lo normal.
Los efectos fisiológicos y patológicos que causa el ruido son sorderas profesionales, fatiga auditiva, traumatismos acústicos y el encubrimiento.
La fatiga auditiva provoca un aumento temporal de la audición y es causado por ruidos que miden de 90 decibelios en adelante.
La actividad normal del ser humano provoca un nivel de ruido de 55 decibelios. Cuando se superan los 65, el ruido comienza a ser molesto, y si se sobrepasan los 85 decibelios puede ser perjudicial para la salud. No obstante, el ser humano no puede descansar con niveles de ruido superiores a los 35 o 40 decibelios.
Los problemas de audición se detectan en individuos con edades comprendidas entre los 30 y los 45 años, cuando hace unos años estas dolencias no eran habituales hasta los 60 años. Un nivel sonoro a partir de los 85 decibelios produce la mencionada fatiga auditiva, y a partir de los 100 se puede lesionar seriamente el oído, los excesos de ruidos pueden provocar un aumento de la presión arterial e infartos de miocardio en personas sometidas a altos niveles; así, los individuos expuestos a los 90 decibelios pueden presentar alteraciones de la circulación coronaria, similares a las provocadas después de una prueba de esfuerzo.
La de la voz humana es de unos 60 db, mientras que la contaminación acústica puede producir ruidos tan intensos como el de un avión, que a veces supera los 140 dB. Una exposición constante a un nivel de ruido de más de 85 db puede causar daños irreparables en el oído, además de trastornos psicológicos. Otro aspecto fundamental del sonido es la frecuencia: lo que lo hace más o menos grave o agudo.
Un informe publicado en 1995 por la Universidad de Estocolmo para la Organización Mundial de la Salud (OMS), considera los 50 db como el límite superior deseable. Se puede afirmar, que las cifras medias de las legislaciones europeas, marcan como límite aceptable 65 db durante el día y 55 db durante la noche.
Unidad de medida del sonido

Decibelio es la unidad relativa empleada en acústica y telecomunicaciones para expresar la relación entre dos magnitudes, acústicas o eléctricas, o entre la magnitud que se estudia y una magnitud de referencia.
El decibelio, cuyo símbolo es dB, es una unidad logarítmica. Es un submúltiplo del belio, de símbolo B, que es el logaritmo de la relación entre la magnitud de interés y la de referencia, pero no se utiliza por ser demasiado grande en la práctica, y por eso se utiliza el decibelio, la décima parte de un belio. El belio recibió este nombre en honor de Alexander Graham Bell.
Un belio equivale a 10 decibelios y representa un aumento de potencia de 10 veces sobre la magnitud de referencia. Cero belios es el valor de la magnitud de referencia. Así, dos belios representan un aumento de cien veces en la potencia, 3 belios equivalen a un aumento de mil veces y así sucesivamente.
El decibelio es la unidad de medida utilizada para el nivel de potencia y el nivel de intensidad del ruido
Se utiliza una escala logarítmica porque la sensibilidad que presenta el oído humano a las variaciones de intensidad sonora sigue una escala aproximadamente logarítmica, no lineal. Por ello el belio (B) y su submúltiplo el decibelio (dB), resultan adecuados para valorar la percepción de los sonidos por un oyente. Se define como la comparación o relación entre dos sonidos porque en los estudios sobre acústica fisiológica se vio que un oyente, al que se le hace escuchar un solo sonido, no puede dar una indicación fiable de su intensidad, mientras que, si se le hace escuchar dos sonidos diferentes, es capaz de distinguir la diferencia de intensidad.
Como el decibelio es una unidad relativa, para las aplicaciones acústicas, se ha tomado como convención, un umbral de audición de 0 dB equivalente a un sonido con una presión de 20 micropascales, algo así como un aumento de la presión atmosférica normal de 1/5.000.000.000. Aun así, el verdadero umbral de audición varía entre distintas personas y dentro de la misma persona, para distintas frecuencias. Se considera el umbral del dolor para el humano a partir de los 140 dB. Esta suele ser, aproximadamente, la medida máxima considerada en aplicaciones de acústica.
Normalmente una diferencia de 3 decibelios, que representa el doble de señal, es la mínima diferencia apreciable por un oído humano sano. Una diferencia de 3 decibelios es aparentemente el doble de señal aunque la diferencia de sonoridad sea de diez veces.
Para el cálculo de la sensación recibida por un oyente, a partir de las unidades físicas medibles de una fuente sonora, se define el nivel de potencia, LW, en decibelios, y para ello se relaciona la potencia de la fuente del sonido a estudiar con la potencia de otra fuente cuyo sonido esté en el umbral de audición, por la fórmula siguiente:
 
 
En donde W1 es la potencia a estudiar, en vatios (variable), W0 es el valor de referencia, igual a 10 − 12 vatios y log10 es el logaritmo en base 10 de la relación entre estas dos potencias. Este valor de referencia se aproxima al umbral de audición en el aire. Notar que si W1 es mayor que la potencia de referencia W0 de una antena ideal isotrópica el valor en decibelios es positivo. Y si W1 es menor que la referencia W0 el resultado es negativo. También observar que un aumento de 10 veces de la potencia W1 con respecto a la referencia significa un aumento de 10 dB. Y que al aumentar al doble la potencia W1 con respecto a W0 significa un aumento de 3 dB.
Las ondas de sonido- producen un aumento de presión en el aire, luego otra manera de medir físicamente el sonido es en unidades de presión (pascales). Y puede definirse el Nivel de presión, LP, que también se mide en decibelios.
En donde P1 es la presión del sonido a estudiar, y P0 es el valor de referencia, igual a
 
Pa. Este valor de referencia se aproxima al umbral de audición en el aire.

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